Morada de pioneros
En el 2013, se inauguró el Nuevo Refugio Berghof, tras el incendio que destruyó la histórica estructura dos años antes. Consta de un amplio salón comedor, una cocina muy completa y despensa. Está construido mayormente en madera. Las noches en el refugio son la combinación perfecta entre música, gastronomía y una vista única de Bariloche.
El Berghof fue la casa del pionero andinista Otto Meiling. En la década del ’30 construyó varios edificios: su casa particular; el refugio que primero se llamó “Bergfreude” (en alemán, Alegría de montaña) y posteriormente “Berghof”; dos búngalos (conocidos como Tábanos y Pichi ruca, que significa “casa pequeña” en mapuche), y un taller donde fabricaban esquíes. Gracias a esta fábrica, y al interés de Otto Meiling y otros habitantes de la región venidos de Europa, nace la escuela de esquí Tronador. Así, Bariloche empieza a transformarse en el centro de esquí internacional que es hoy en día.
Para llegar al refugio hay varias alternativas: con vehículo, a pie o utilizando el teleférico (la estación se encuentra en la Av. Pioneros km 5). Para ascender al refugio se debe tomar la picada aledaña al camino de autos que comienza en el Km 1 de la avenida Pioneros. Esta picada se desarrolla con una suave pendiente, por eso es considerado el más fácil de los accesos a refugios del Club Andino Bariloche. El trayecto dura unas 2 horas.
Cerca del refugio se pueden visitar las pistas de esquí nórdico, el centro de esquí alpino “Piedras Blancas” ( y su sector de escalada con rutas equipadas), la piedra de Habsburg y la confitería giratoria. Otro gran atractivo es conocer la antigua casa de don Otto Mailing, hoy convertida en museo.
La picada vieja al refugio Berghof nace en el km 4.8 de la avenida Los Pioneros. El inicio está marcado por grandes pinos que bordean de ambos lados una calle que asciende por el cerro y, más arriba, al que doblar a la izquierda e internarse en la vegetación, se afina hasta volverse una picada.